Sep 22, 2007

Mi primera vez

Mis primas y yo pasamos el fin de año juntas. Le pedimos a nuestros respectivos papás que, luego de la cena, nos permitieran quedarnos en la casa de la familia de Alicia. Aunque al principio se resistieron, al final nos dieron su voto de con fianza . Por supuesto que no faltó la llamadita de: "¿Está todo bien?, ¿No se les ofrece nada?, ¿Ya cerraron bien la puerta?", pero de ahí no pasó. Y nosotras pudimos compartir la posibilidad de hablar libremente de uno de los temas que más nos ocupan: nuestra primera vez .
Nos dimos cuenta que la primera relación sexual, la pérdida de la virginidad, suele estar rodeada de miedos y temores. Y aunque son normales pues se trata de una experiencia desconocida , lo cierto es que también la ignorancia, la falta de comunicación con los padres, y nuestra apatía por investigar y hacernos responsables del paso que vamos a dar, pesan más que nada.

Lo primero que nos horroriza es sentir la excitación. ¡ Ah, jijos , pero qué me pasa! Ya no sabe una si va o viene. A este respecto se suele dar todo tipo de explicaciones y remedios: que si es cosa dañina para la salud, que si ya no vas a crecer, que si no se te desarrollarán los pechos... que si es mejor ponerte hielo, que si los baños de agua fría , que si mejor ve y confiésate, que mejor piensa en otra cosa...

Luego viene el pánico por la ruptura del himen. ¿Y si me desangro? ¿Y qué tal si se me nota? Y los temores le siguen: que si las piernas se ven arqueadas, que si las caderas se ensanchan, que si el iris de los ojos te delata, que si la sonrisa te cambia, en fin, toda clase de mitos, para que luego resulte que el tal himen no lo traíamos desde que nacimos. ¡Horrooor!

Se considera popularmente que las mujeres dejamos de ser vírgenes cuando se rompe esta membrana finita que se encuentra muy cerca de la entrada de la vagina. Se cree, además, que esta ruptura siempre hace sangrar y causa dolor; de ahí la ansiedad con la vivimos la primera relación sexual.

Estas son verdades a medias. Hay mujeres que carecen de ésa membrana desde el nacimiento; otras la tienen imperforada; y las hay también que tienen un himen muy elástico (que hace que su primera penetración no produzca ni dolor ni sangrado), y que no se rompe sino hasta después de haber mantenido varias relaciones sexuales. No hay que olvidar tampoco que el himen puede sangrar y rasgarse a causa de una lesión accidental
. Es por ello que toda la serie de tensiones y temores que envuelven la pérdida de la virginidad tienen poca justificación. También existe un cierto temor por el hecho de que nuestras parejas nos vean desnudas. Y entonces las mansas corderitas nos convertimos en panteras y comenzamos a imponer: que si con la luz apagada, que con ropa, que debajo de las cobijas, que no voltees a verme... Luego, existe un cierto miedo a la posibilidad del rechazo por la pareja, pues nos sentimos inexpertas, y pensamos que nuestra pareja, por el hecho de ser hombre , se las sabe todititas .

¡Ah! Y no dejemos fuera el fenómeno de la culpa: tanto por engañar a los papás, como por perder la virginidad y "dejar de valer como mujeres". Cuando llega la relación coital, el placer está medio difuminado, pues al tiempo que no la recibimos placenteramente, tampoco la posponemos hasta estar seguras y analizar las culpas . En fin, que se convierte en una contradicción.
Por lo que me dí cuenta, en la primera experiencia de todas las chavas que nos reunimos esa noche jugó en contra la ausencia de una atmósfera que favoreciera la intimidad con la pareja, y sentir la suficiente confianza en el chavo con el que íbamos a mantener la primera relación. Sí, la mayoría dijimos : "nos amamos muchísimo", pero la verdad es que no nos conocíamos tanto con los chavos como para saber qué quería cada uno respecto a esa situación.

Yo les compartí a mis primas que hasta después de varios descalabros aprendí que no debería iniciarse el contacto sexual abruptamente, con penetración incluida. Y es que ya cuando pasa algún tiempito, nos damos cuenta que el sexo no es sólo l a penetración , pero como traemos un montón de telarañas respecto a la sexualidad (ni más ni menos que las mismas que tienen nuestros papás), confundimos estos asuntos. Atendemos lo que nos conviene y nos lanzamos a la de sin susto , díganme si no es cierto...
Hay muchas variantes del sexo que pueden ayudar a las mujeres a sentirse más cómodas y relajadas sin llegar a la penetración. Y todo ello realizado con el mayor tacto, ternura y respeto posible. De esta forma, podemos experimentar y conocer la excitación y la adecuada lubricación para una penetración más placentera y, por tanto, menos dolorosa. Tampoco es necesario lograr la penetración completa en este primer contacto sexual. En ocasiones son necesarios nuevos contactos hasta lograr.

Mitos y mitotes

No hay una edad a la que se deba perder la virginidad. Es una decisión personal, evidentemente. Pero lo que sí consideramos todas importante, es que fuera lo más grandecitas que se pudiera. Nos pasó que quisimos ser "muy mujeres", y terminamos con el corazón hecho icos . Pues aunque nos decimos liberales y open mind , la verdad es que nomás un chavo nos da entrada y ya queremos fijar la fecha de la boda o firmar un contrato de propiedad sobre él para los próximos 20 años, así como una carta compromiso de que nos van a hacer felices para el resto de nuestras vidas.

El sexo, en nuestra cultura, se ha vivido como algo oscuro y desconocido. La información está a la mano, pero no existe el suficiente amor y el respeto para que nos la compartan con sus límites. Por eso, nuestros conocimientos se basan más en tabúes , prohibiciones y mitos, que en realidades. Al final terminamos siendo carne de cañón de embarazos, infecciones, decepciones, depresiones y pérdida de autoestima.

Por ejemplo: Numerosas tribus polinesias creen que sexo y reproducción son conceptos completamente desvinculados . Son sociedades que viven con naturalidad y normalidad el despertar sexual de los jóvenes.

Las relaciones sexuales se han magnificado: primero concediéndoles la categoría de prohibidas, después coronándolas como la única forma de obtener placer y éxito. Encontrar el equilibrio no es fácil.

El inicio de la vida sexual de un hombre o de una mujer no comienza necesariamente con la primera relación sexual con penetración.

Sin embargo, cuando popularmente se habla de la primera vez se hace alusión a este tipo de encuentro. Antes de la primera relación con coito ya experimentamos infinidad de ensayos para obtener placer: las caricias, los besos...

No obstante, la primera relación con penetración requiere, además, tener en cuenta la elección de un método anticonceptivo, porque, a pesar de lo que se ha afirmado en numerosas ocasiones, la primera vez SÍ puedes que dar embarazada . Para ello lo mejor es dirigirse a un centro de planificación familiar o al ginecólogo.

¿Dónde quedó el amor?

El sexo es más que una forma de reproducción; es una forma de comunicación que implica deseo, afecto, amor, placer... Hay infinidad de formas de vivir la sexualidad, tantas como personas. Unos afirman que sexo y amor son indisolubles; otros apoyan la independencia de cada sentimiento. En muchas ocasiones no es ni el afecto ni el amor ni la pasión lo que incita al sexo . La curiosidad y la premura por experimentar lo que otras cuentan, pueden acelerar el proceso.

Mis primas y yo concluimos que no hay una edad ideal para iniciarse. El momento está determinado por muchos matices: la madurez personal, el conocimiento de la pareja, el grado de intimidad... Cada persona tiene un ritmo propio . Es importante no ceder a las presiones externas, en especial de las amigas. Nuestro cuerpo puede elegir el momento, pero nuestra mente debe confirmarlo o rechazarlo.

A muchas chavas nos paraliza la posibilidad de sentir dolor. Hasta cierto punto es un temor infundado, pues como ya dijimos, si existen las condiciones ideales de relajación y comunicación, el dolor tendrá otra lectura. Pese a ello, muchas sentimos dolor, ¿por qué? El temor causa preocupación, tensión y nerviosismo , y rompe el ambiente de serenidad propicio para el sexo satisfactorio. Para favorecer este clima no hay que dejarse vencer por las prisas: la primera vez hay que tener tiempo y espacio suficiente.

Diversos estudios aseguran que las diferencias en las razones que motivan a hombres y mujeres a iniciar relaciones sexuales, reflejan la represión de las adolescentes y su deseo de parecerse a las otras que ya han tenido relaciones sexuales. Así, poco se puede esperar de la comunicación y negociación en pareja para tomar una decisión sincera, acordada y protegida.

Los embarazos precoces forman parte del patrón cultural del país, y cada día van en aumento, lo que nos hace preguntarnos de qué sirve entonces el acceso cada día menos problemático a los anticonceptivos, y la información abierta y a veces indiscriminada sobre el tema. Chavas y chavos seguimos en la misma ignorancia de hace años.

Conocimiento y uso de anticonceptivos

Por regla general, los hombres asumen que nosotras nos protegemos y tienen temores que les impide abordar el tema, o acudir a una orientación en este campo. Es por esto que muy pocos
jóvenes utilizan un método anticonceptivo en su primera relación sexual; en muchos de ellos existe la creencia que en una primera relación no existe el riesgo de embarazo.

Aunado a ello, reconozcamos que la mayoría de nosotras no conocemos cuándo tenemos mayor riesgo de quedar embarazadas, lo que indica que todavía existen brechas en la educación sexual.

Todas estas reflexiones que comparto ahora con ustedes, son en realidad producto de un proceso de aprendizaje, de las ganas de darnos una vida mejor, y de respetar nuestro cuerpo y acrecentar nuestra autoestima . ¿Nada despreciable, no?

Pero si ustedes consideran que de plano mis primas y yo somos del club de las amargadas, o del clan de las frígidas, o de la organización de las mochas, escuchen esto:

Un estudio elaborado entre jóvenes argentinas, reveló que un 61% de las chicas dice que su primera vez fue por amor. Pero ese porcentaje se reduce al 16% cuando quienes contestan son los varones. ¡Qué tal!

Y aquí viene lo más interesante: La mayoría de las chicas hubiera preferido esperar un poco más para tener sexo.

Por amor . Esa fue la respuesta del 61% de las chicas. Después un tímido 14% aceptó que fue simplemente por deseo , y un 11% lo hizo por curiosidad .

En el caso de los varones, las ganas fue lo que llevó al debut al 30% de los chicos. La curiosidad condujo a la cama al 24%, y la presión de los otros hizo que el 18% debutara. Mientras que el 16% confesó haberlo hecho por amor.

A la pregunta de si les había gustado , algo más de las tres cuartas partes de los entrevistados eligieron el adjetivo "agradable" para describir su primera relación sexual. Pero, el 14% de los chicos y el 21% de las mujeres encontró la experiencia "desagradable".


Todamujer.com
http://mujer.prodigy.msn.com/sexualidad/HoldingPage.aspx?cp-documentid=5327952
Quise compartir con ustedes este articulo, ya que me pareció muy interesante e informativo, y me hace recordar, que realmente nosotras como mujeres tenemos esa desicion de.. decidir sobre nuestro cuerpo... recuerden que por que "nos queremos.. nos cuidamos" :) .. te gustaría compartir como fue tu primera vez? fue realmente lo que te esperabas? o sencillamente te dejaste llevar?
Creo que la sexualidad es hermosa, siempre y cuando lo hagas con responsabilidad.
Saludos.,
Brend.

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